domingo, 19 de septiembre de 2004

Reencuentro

La historia es sobre un compañero de universidad de esos que uno define, sin demasiada reflexión, como “puta madre”. Nunca estudiaba. Nunca. La imagen que conservo es la de su llegada a las pruebas de los sábados —en esos inviernos helados— con el mismo abrigo gastado, barba crecida, pelo revuelto, ojeras de tres pisos y un cigarro siempre prendido. Venía directo del salón de pool, después de pasar la noche entera entre mesa y mesa, copa y copa.

jueves, 9 de septiembre de 2004

Príncipe

El hombre no sueña con ser príncipe, implicaría soñar casarse con una princesa. Imposible. Tiene que luchar y surgir. No culpa a nadie.

La mujer siempre sueña que la rescata un principe. (Nietche)