Ayer fui al supermercado.
Escuché por los altoparlantes “se prohíbe consumir alimentos al interior del supermercado” Es gracioso ver a ese personaje cómo se transforma frente al micrófono. Es su arma, su oficina, su pupitre, puede decir lo que quiera y eso le da poder. Y nunca se sabe, no vaya a ser cosa que esté