martes, 31 de enero de 2006

A todo sol

Mientras caminaba por santiago, a todo sol, soportando los treinta y seis grados, por un instante maldije la situación y me pareció decir que me gustaba más el frío.

Incluso me auto convencía que el frío es mas fácil de soportar porque uno se refugia, o se pone mas ropa, o se acuesta con guatero, e incluso los días grises, triste y lluviosos a uno lo pone más romántico. Me parece contradictorio pensar que el invierno es mejor y al momento de recordar los defina como días grises, tristes y lluviosos. Eso es. Los días de invierno son grises y tristes. Son apocalípticos. Las grandes tragedias se recuerdan con tormentas, oscuridad, frío. Nunca flores, helados, ríos, sol, desnudos. Los países helados son automatizados, calculadores, no dejan nada a la improvisación, carecen de espontaneidad, tienen otro concepto de la libertad. El clima los vuelve fríos. Sin humor. En cambio los países cálidos, cualquier país de Centro América, Brasil, Colombia, Venezuela, son acogedores, poseedores de un humor fuerte, grupales, “apatotados”, carnavalescos, sensuales, siempre felices, se mueven “atontados” con el calor, prefieren las relaciones humanas a trabajar con máquinas. Coincide que los países cálidos son atrasados, pero son felices. Chile es especial, tiene un clima templado, apenas caliente en verano y apenas frío en invierno. Por eso yo disfruto del verano. Si tengo que caminar desde Teatinos hasta Miraflores a las dos de la tarde lo camino, busco la sombrita, tomo bebidas, tomo café, cerveza, vitrineo. Me quedo hasta tarde en cualquier parte, incluso trabajando, duermo muchísimo menos, bajo de peso, hago mas deporte, y como el verano es sinónimo de vacaciones, las grandes aventuras y momentos románticos son recordados en verano. La gente común rechaza el verano porque transpira y como el Santiaguino no se baña en la mañana, se justifica bañándose en la noche, por supuesto que anda incómodo y sucio. Prefiere andar sucio en invierno, menos se baña, con ropa sucia, abrigos sucios, gorros, medias de lana, camiseta que no se las cambia en toda la semana, los mismo calzones y calzoncillos, en fin. Prefiero el verano.

1 comentario:

  1. Definitivamente el verano es la más bella estación, aun con todas sus pequeñas molestias. Y eso que Santiago quede semi-vacío, genial.
    Saludos.

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