No es el 11 más violento que he vivido. En uno de los meses del año 83 murieron promedio 50 personas por jornada.
Recuerdo que nos preparábamos los 11 de cada mes a vivir las protestas, protesta a la chilena como llamaban los Uruguayos a sus propias protestas. Dictadores
habían en todos los países, en ese tiempo creíamos que los dictadores chilenos eran distintos, no eran ladrones, ni asesinos, ni mafiosos, ni degolladores, ni quemadores, ni abusadores, en fin. El destino nos tenía preparado otro escenario. Caminábamos hacia Vicuña Mackenna y veíamos las turbas apiedrando autos, saqueando locales comerciales, rompiendo paraderos y semáforos, tirando cadenas a los cables. Esa turba nunca avanzó hacia nuestras casas, que afortunadamente estaban cuadras hacia el interior, pero hay de los habitantes de las orillas, vivían la guerra hasta avanzadas horas de la madrugada. Nos quedábamos en la esquina, por si entraban a nuestros pasajes y nos retirábamos cuando aparecían los pacos o los autos sin patentes, disparando hacia los civiles. En ese tiempo era al revés, los uniformados disparaban al bulto. Después aparecían otros pacos, que tomaban datos de quien había disparado, haciéndose los giles, escoltaban a las ambulancias a la posta. Puros NN. Esos no estaban en las estadísticas. El joven que yo vi en el paradero 24 de Vicuña, tendido de espalda con un orificio en el pecho, redondito, con un hilo de sangre, con todos sus familiares llorando a su alrededor, cuando lo quisieron levantar no tenía espalda, era una hueco quemado. EL zapatero de la otra esquina, se botó a choro con una cuadrilla de pacos, le dieron una pateadura que amaneció muerto en la celda del retén. Inventaron que la misma turba lo asaltó. ¿Y para que se los llevaron al retén? Ahí quedó la familia, sus hijos, la zapatería botada, en fin. Pinochet con todo su poder, con todo el ejército en las calles, no pudo con esa turba de delincuentes que durante la década de los 80 lo puso en jaque, podemos creer que ahora piquetes de carabineros podrán hacer frente a turbas localizadas, armados y peligrosos. Estos son los hijos de los que protestaban en los 80, por lo tanto traen una rabia acumulada, no me extrañaría si están los hijos de ese zapatero. 34 años del golpe militar, 20 años de las protestas, 5 años de promesas que no se cumplen. ¿Existirá esperanza que vaya a parar este asunto?
La diferencia es que el 83 murieron 50 vandalos, principalmente; ahora mueren inocentes.
ResponderEliminar