domingo, 4 de mayo de 2008

Vinagre de Manzana

Llegué a un lugar donde se practica, creo yo, el feminismo. La lucha de la mujer contra el hombre machista y es mas: por sobre el hombre en general.
Se creen a toda prueba mas inteligente que el hombre y lo curioso es que entre ellas se hacen pedazo.
Se ningunean como si eso las premiara. Son descaradas las diferencias de sueldos y la jerarquía la utilizan hasta para el largo de la minifalda. Amén de la que habla tres idiomas o tiene un par de post grado. Común era escuchar a las administradoras "Se busca encargada de red, pero que sea mujer, porque los hombres son todos unos mentirosos y no se ponen la camiseta". Frases como esa se escuchan a cada rato. Los auditores, la gente del aseo, los que traen la colación, los mensajeros: ninguno se salvaba. "Todos son unos carajos". Otras frase símbolo.
Tienen un casino donde calientan sus almuerzo que compran por teléfono y se lo traen. Se reúnen durante una hora exacta, la hora de colación, a hablar, por regla nada relacionado con trabajo. Así que se escuchan las conversaciones mas inverosímiles, fantasiosas, sabrosas, algunas son encantadoras y otras retorcidas.
Conversan tantos temas como personas se encuentran, sin perderse y todas juntas. Los pocos hombres simples espectadores. Apenas una, cualquiera opina, ya están cerrando y cambiando el tema. 
Algo llama la atención. O al menos mi atención. Las que son un poco gorditas, digamos la mitad de las funcionarias, comen la mitad de un tomate, la mita de una palta, ensaladas con harto vinagre y pan integral. Y como siempre están pendiente de lo que comen, dejan comía en el refrigerador para otro día, y lo peor es que como no se la comen se les llena de pelos. En cambio las delgadas, la otra mitad de la población, aprovechando las cantidad de restauranes en el sector, desde temprano consiguen el menú y piden carbonadas, chuletas con arroz, pastel de choclo, cazuela, jugos naturales, marraquetas o pan amasado, y de postre generalmente un pastel o mote con huesillo. Por que son gorditas si esas comen poco y las delgadas flacas si comen como chancho. Será su condición feminista. Digamos que al revés de los mortales.

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5 comentarios:

  1. Capaz que sean bulimicas y las gordas coman a escondidas los chocolates como todas las gordas no más que siempre están diciendo que "NO comen nada" que todo lo asimilan...
    Saludos

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  2. Hola. Gracias por la visita. He echado un ojo a tus textos...me encantaría la continuación de lo que hubiera pasado si te hubieses casado con alguna de tus ex. La descripción de la que paseaba con los libros es genial.
    Saludos desde México

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  3. No te enfades, pero reconoce que hay más "machitos" que machitas", aunque estoy en parte de acuerdo, no me gustan ni los machistas ni las feministas (radicales).
    Tod@s somos iguales, salvo en algunas "cosillas", (físicas, me refiero).
    Un abrazo.

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  4. Me carga el feminismo mal entendido como hablar a garabatos o creerse iguales a los hombres. Yo estoy a favor de las ventajas comparativas de cada sexo y la convivencia feliz.
    Además, tendría que estar loca para querer ser hombre... pero hay que reconocerlo, ese feminismo del que hablas está de moda...
    Saludos

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  5. Creo que la iguladad entre los sexps es mejor que tanto extremo soy mas feminista que machista, pero con mis margenes!

    Te quedó buena la descripción! me reí caleta!

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