sábado, 16 de septiembre de 2006

Plástica

Vivo escribiendo proyectos y mi vida es un proyecto. Este último tiempo he visto como las mujeres se estiran la cara para parecer mas joven. Por ejemplo una de sesenta se estira la cara y queda como una de cuarenta y cinco, que es la edad de oro de las mujeres.
Y empieza a hacer cositas de mujer cuarentona. Y yo me pregunto, y porque no las hizo cuando efectivamente tenía los cuarenta. Las mujeres de mi generación están desfasadas. Por eso que se arriman a un joven, porque en su momento no vivieron su fantasía. Entre los quince y los veinte, que es cuando la mujer es gimnasia pura, prefirió estar al lado de la mamá. Luego se casó y se perdió la oportunidad de conocer hombres por docenas. No tiene nada que contar, sólo se los imagina.
Entonces yo. Aprendiendo de ellas, no quiero esperar tener sesenta para empezar hacer cosas de cuarenta. Sino que las comienzo hacer ahora mismo. Como todavía tengo el físico y la energía para meterme en lío y voltearme una mujer de, digamos treinta y cinco, allá voy.

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