Vivo escribiendo proyectos y mi vida es un proyecto. Este último tiempo he
visto como las mujeres se estiran la cara para parecer mas joven. Por ejemplo
una de sesenta se estira la cara y queda como una de cuarenta y cinco, que es
la edad de oro de las mujeres.
Y empieza a hacer cositas de mujer cuarentona. Y yo me pregunto, y porque no las hizo cuando efectivamente tenía los cuarenta. Las mujeres de mi generación están desfasadas. Por eso que se arriman a un joven, porque en su momento no vivieron su fantasía. Entre los quince y los veinte, que es cuando la mujer es gimnasia pura, prefirió estar al lado de la mamá. Luego se casó y se perdió la oportunidad de conocer hombres por docenas. No tiene nada que contar, sólo se los imagina.
Y empieza a hacer cositas de mujer cuarentona. Y yo me pregunto, y porque no las hizo cuando efectivamente tenía los cuarenta. Las mujeres de mi generación están desfasadas. Por eso que se arriman a un joven, porque en su momento no vivieron su fantasía. Entre los quince y los veinte, que es cuando la mujer es gimnasia pura, prefirió estar al lado de la mamá. Luego se casó y se perdió la oportunidad de conocer hombres por docenas. No tiene nada que contar, sólo se los imagina.
Entonces yo. Aprendiendo de ellas, no quiero esperar tener sesenta para
empezar hacer cosas de cuarenta. Sino que las comienzo hacer ahora mismo. Como
todavía tengo el físico y la energía para meterme en lío y voltearme una mujer
de, digamos treinta y cinco, allá voy.
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