jueves, 25 de septiembre de 2008

Fondas



Tenía dieciocho años y mi primo me llamó
Había invitado a dos niñas que querían conocer Santiago en plenas fiestas patrias,
A medio día nos juntamos y las llevamos al parque O´higgins,
a conocer las fondas.
Grueso error. Eran muy finas estas niñitas.
El gentío las abrumaba. Comer anticuchos y empanadas era de rotos. Cerveza menos.
Caminábamos por entre las fondas pendientes de no usar palabras feas,
que nadie les toque sus blancos vestidos.
Al final pasamos frente a una fonda y enmudecimos,
sin cruzar palabras nos retiramos
nos despedimos sin ni siquiera mirarnos a las caras.

Recordábamos después la cumbia que tocaba la fonda que causó el disgusto:

"Un pajarito de metió
adentro de un convento
y las monjas oraban
con el pajarito adentro"

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