Leo los post y son interesantes. No sé porque pero presiento que detrás de cada blogista hay un intelectual que no le va bien en el trabajo.
Pero no se preocupen. Los cuadrados son los que cumplen los horarios sagradamente, hacen exactamente lo que le dicen, se llevan trabajo para
la casa, se conforman con el sueldo. En cambio los intelectuales, los artitas, los que escriben y piensan como Uds. son diferente. Visten alternativa, piden cambios, no se conforman con lo que hay, generan debate, y al final problemas, conflictos, y pierden la pega. Pero no se preocupen. Los cuadrados son los que cumplen los horarios sagradamente, hacen exactamente lo que le dicen, se llevan trabajo para
Yo les voy dar algunos consejos. Perdónenme, quien soy yo, pero escúchenme:
Trabajen sagradamente las ocho horas diarias, no saque la vuelta, siempre hay tiempo para otras cosas. Lleguen antes de la hora, ojalá primero que nadie. Báñense en las mañanas. Con harto jabón en las partes pudientes. Que se note. No en la noche anterior. Los hombres lávense el pelo todos los días. Ahí se nota si se bañan. Cámbiese al menos la camisa todos los días. Nunca mostrarse cansado. Nunca, por favor, bostezar. Nunca rascarse, menos el poto, estirarse, sacarse los mocos, la mugre de los dientes, meterse palitos por el oído, arreglarse la ropa. No se suene en público ni muestre el pañuelo usado. Las uñas y manos limpias a rabiar. Tenga una escobilla de uña y lávese a cada rato con jabón. Muestre sus manos, las manos siempre en el teclado o sobre el escritorio, cuando indica un informe. No esconda los dedos. Una pequeña mugre en sus uñas o amarillas por el cigarro o mal cortadas, es lo mismo que un moco en la nariz. Se nota de lejos. Que no se les salga la camisa del pantalón,. Usen traje. Corbata cuando corresponda. Usen colores pero por favor que combinen. Si no tiene gracia, asesórense. Por favor no cague en el baño de la oficina. Aguante y hágalo en su casa. Si caga queda la sensación que quedó hediondo a caca. Si tiene la suerte de salir a colación fuera de la oficina, salga pero solo. Aproveche la hora de almuerzo para conversar con gente de la oficina de al lado o de otra empresa. Haga trámites. No postergue nada. Ni banco, ni Isapre, nada. O por último visite a su mama, si queda cerca. Nunca salga en patota con los mismos compañeros de oficina a almorzar o hacer compras. No sea gregario. Imite a la gente linda, verá que salen solos. Mantenga la dieta, coma poquito, no se muestre cansado después del almuerzo. No divida el día en dos. No sea uno en la mañana y otro en la tarde. No mostrarse cansado ni el lunes ni el viernes. No coma en el escritorio. A lo mas un cafecito, nunca en tazones ni menos del ColoColo. No fume en la oficina. Tome bebidas diet, ojalá Pepsi-cola. La gente linda toma pepsi light . La cocacola es de rotos.
No hable. Solo cuando le pregunte o tenga que informar. No hable como en su casa o con los amigos. No hable, por favor. “Ontología del lenguaje” –Echeverría - Léanlo. Por el lenguaje lo descubrirán. Haga la prueba. Manténgase callado y verá que será considerado, hasta que abra la boca. Los jefes le harán hablar. Si habla lo descubrirán. No cuente de su familia, de su vida, de su núcleo familiar. Mantenga secretos. No delate sus vicios, téngalos en privado. No participe en los pelambres. Camine y permanezca en su escritorio siempre con una leve sonrisa en la comisura de los labios. Aun cuando se los estén puteando. No se enfrasque en discusiones con sus pares. Antes de hacer algo o tomar decisiones siempre piense que va a pensar el dueño de la empresa, o el jefe de mas jerarquía, no lo que va a pensar alguno de sus pares. A la primera se lo van a cagar. Nunca diga la última palabra, ni aumente el tono de la voz cuando discuta. Cada vez que gana deja una herida. Aprenda a perder. Pierda, pierda, si no importa. Si le quitan el escritorio, alegue que fue injusto pero busque otro, si le quitan la autoría de un trabajo, no importa, si lo culpan de algo, presente sus descargo, si no le creen, no insista. Siempre, en condiciones normales, prevalece el criterio y si mantiene todo lo anterior al final va sobresalir. Pero si hace sorbete con la cuchara del café, le van a pasar la cuenta. No hable de política ni religión, ni de dieta. Acepte consejos, escuche, pero nuca de consejos, jamás. Salvo a amigos cercanos, pero no a compañeros de oficina. Siempre pida por favor y de las gracias. Nunca cambie de tema y cuando necesite hacerlo cierre el tema anterior y diga que va a cambiar de tema. Eso deja huellas de orden y formalidad.
Si le gusta escribir en blog, lleve bitácora, entregue memos, después de cada actividad, un informe. Los informe les evita discutir, hablar. Planifique la semana, el mes, el semestre. Escriba al comienzo a sus jefes que si se cumplen las metas, por ejemplo a fin de semestre, va a pedir un aumento de sueldo. Si el jefe no se los da, el queda mal. Nunca elija un mal momento para pedir un aumento. Ese es el peor error. Si le están dando mas trabajo es porque lo consideran flojo. No elija ese momento para pedir aumento. Absurdo. EL jefe le refregará en su cara su incompetencia.
No salga después de la hora. No se quede ebn la oficina. Ni un minuto mas. Nunca deje trabajo para mañana. Nunca deje compromisos pendientes. Hay estudios que dicen que si uno tiene actividades pendientes es menos feliz que el que no tiene. Anote todo y verá que nada se le olvida y los otros confiarán en Uds. No use celular en el escritorio. Apáguelo o use vibrador silencioso. Salga al pasillo a hablar. Disimule cuando lo llaman de su casa y que Uds lo va a llamar, para ahorrar. No use el msn. Lea un par de noticias todo los días en Internet a la misma hora, todos los días, que se note que es un hábito. Siempre tenga un libro y léalo en la micro, pero nunca de superación personal, sino de clásicos. Densos. Al menos uno a la semana.
Cuando salga use el metro o camine. No use taxi de puro gusto.
Me dio miedo este blog.
ResponderEliminarBah digo, este post.
ResponderEliminarUfff me desifraste, soy un pobre oficinista cansado de este puto trabajo y me las doy de intelectual.
ResponderEliminarQue weno!!! me reí mucho con esta especie de "Manual para un buen oficinista" Que gracioso, creo que en el fondo tienes mucha razón.
ResponderEliminarSaludos, seguiré leyendo tu blog :)
¿Será que en el fondo nos educaron para ser oficinistas ontológicos? Salute.
ResponderEliminarMmmm... y los que no trabajamos en oficinas...?
ResponderEliminarBueno al menos estoy haciendo el esfuerzo por llegar temprano... pero concuerdo con "lo de verdad" : "Visten alternativa, piden cambios, no se conforman con lo que hay, generan debate, y al final problemas, conflictos, y pierden la pega." esa descripción asusta bastante...