Encontré esta artículo, así que apliqué Copiar / Pegar. Ninguno de ellos colocó un cátodo de electricidad o introdujo ratones en los cuerpos de algunos de los miles de prisioneros torturados. Pero lean:
AGUSTíN EDWARDS
Los atentados y restricciones a la libertad de expresión fueron los más duros y extensos. Los medios que subsistieron -El Mercurio, La Tercera, Qué Pasa, Ercilla y La Nación- nada dijeron al respecto. "No se escondía la noticia pero se justificaba el horror". La mayoría de los hechos que fueron reconocidos en los repectivos informes y mesa de diálogos, ya se conocían. Distorsionados, sesgado y tendencioso.
Caso emblemático, El titular de La Segunda, dio cuenta de la muerte de 119 chilenos que a esa fecha figuraban en las listas de detenidos desaparecidos: "Miristas se matan como ratas". Todos estos medios estaban en las manos y bajo la atenta mirada de su dueño, Agustín Edwards Eastman.
JAIME GUZMÁN
Operó en las sombras; al principio, asesor y consejero de la Junta Militar y de Pinochet -a quien incluso le escribía sus discursos- Luego en la Comisión de Estudios de la Nueva Constitución y Comisión de Estudios de Leyes Orgánicas Constitucionales, que dieron sustento jurídico al régimen.
Sólo días después del golpe de Estado, Guzmán marcaba la pauta de la brutalidad con que actuaron los servicios de seguridad: "El éxito de la Junta está directamente ligado a su dureza y energía, que el país espera y aplaude. Todo complejo o vacilación a este propósito será nefasto. El país sabe que afronta una dictadura y lo acepta... Transformar la dictadura en dicta-blanda sería un error de consecuencias imprevisibles".
Fundo la UDI, un partido a la medida del régimen. Tiempo después, en 1978, los gremialistas se declararon abiertamente pinochetistas. Los nueve senadores de la UDI en ejercicio y la mayoría de sus diputados fueron alcaldes designados o directivos de la Secretaría Nacional de la Juventud fueron funcionarios de Pinochet. Todos los presidentes que la UDI ha tenido fueron también funcionarios del régimen: Julio Dittborn fue director de Pro Chile, director de la Refinería de Con Con y subdirector de Odeplan, Jovino Novoa fue subsecretario de Gobierno y Pablo Longueira fue asesor del ministerio de Vivienda y Urbanismo.
JOVINO NOVOA
"La autorización para mantener incomunicados a los detenidos por largos períodos ...favorecía la aplicación de torturas", afirma el informe Valech. Y esas autorizaciones venían del Ejecutivo en el que Novoa participaba. Mientras Novoa fue subsecretario General de Gobierno, se planeó el asesinato de Tucapel Jiménez. Novoa fue quien "dio la orden de perseguir y amedrentar" a Tucapel. Los tribunales no encontraron razones para juzgar a Novoa.
Al término de sus servicios en el aparato de gobierno, Novoa asumió como jefe de servicios informativos de El Mercurio.
RICARDO GARCÍA
Como Ministro de Interior debutó con el caso degollados, que terminó con tres profesionales comunistas muertos y abandonados en un camino en Quilicura y determinó la salida del general de Carabineros César Mendoza. Al mes siguiente fue secuestrada la sicóloga Carmen Andrea Hales, hija del ex ministro de Minería Alejando Hales y hermana del diputado Patricio Hales. Durante la represión de una protesta, son quemados vivos los jóvenes Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas Denegri, quien fallece a consecuencia de las lesiones.
En la madrugada después del atentado a Pinochet fueron detenidos en sus domicilios el editor internacional de Análisis José Carrasco, el electricista Felipe Rivera, el publicista Abraham Muskatblic y Gastón Vidaurrázaga. Al día siguiente aparecieron los cuerpos de los cuatro infortunados, con 15 balazos cada uno.
Su hermano, Juan Ignacio García, fue designado director del Servicio Electoral cargo que desempeña hasta hoy.
CURA HASBÚN
Entre las víctimas de la dictadura se cuentan cuatro sacerdotes asesinados: Miguel Woodward, Juan Alsina, Gerardo Poblete y André Jarlán. Otro, Antonio Llidó, engrosó las listas de los desaparecidos tras ser detenido por la DINA en 1974. Decenas de curas y monjas sufrieron tortura en centros de detención y centenares debieron abandonar el país con órdenes de expulsión. Mientras todo esto ocurría, Hasbún se dedicaba a dar sus opiniones por las pantallas de canal 13, en las páginas de El Mercurio y en radio Agricultura. Desde allí apoyó y alentó a las fuerzas de seguridad y al régimen en general. También fue un ferviente defensor de Colonia Dignidad.
Hasbún sostuvo que Chile debía estar "agradecido" de la DINA, que el sufrimiento de Pinochet en Londres era similar al de Jesucristo y que el juez Garzón era un "sinvergüenza". Dijo que los socialistas son "intrínsecamente antipatrias" y "parásitos que profitan chupando la sangre ajena". Hoy sigue haciendo de las suyas en las pantallas del Mega, el canal de Ricardo Claro.
SERGIO ONOFRE JARPA
Ministro del Interior entre 1983 y 1985. Su misión en esta cartera fue encabezar la apertura. Pero ello no detuvo la ola de violencia política, todo lo contrario. A sólo un día de haber asumido, sacó 10 mil soldados a la calle para hacer frente a la primera protesta nacional. Hubo decenas de muertos y centenares de heridos, especialmente en las poblaciones más populares. Hoy lo niega.
Su mandato estuvo lleno de hitos en la violación de los derechos humanos. La comisión Rettig consignó decenas de muertes a manos de los servicios de seguridad durante su período. La CNI ejecutó a cinco miristas en calle Fuenteovejuna y Janequeo. En este proceso, Jarpa declaró como inculpado. En su período aparecieron los memorables "gurkas", civiles que se infiltraban entre los manifestantes y que hicieron su debut con Jarpa. Operativos simultáneo de la CNI, en varias ciudades del sur, dejó 7 miristas muertos. Se creó la Dicomcar, el aparato de inteligencia de Carabineros, que operó impunemente durante este período, igual que el Comando de Vengadores de Mártires, Covema.
AMBROSIO RODRÍGUEZ
Comenzó sus servicios a la dictadura como encargado de los sumarios a los profesores de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, recién acaecido el golpe de Estado. Por esa vía expulsó al 80 por ciento de los docentes, aduciendo que impartían marxismo en sus clases. Se transformó en asesor jurídico del ministerio del Interior y declaró a la prensa que "los supuestos desaparecidos" estaban viviendo en el extranjero con identidades falsas.
Años después se le inventó el cargo de Procurador General de la República. Allí estaba cuando, en 1988, se ejecutó la Operación Albania, que terminó con 12 miembros del FPMR muertos a manos de la CNI. Para validar la tesis del enfrentamiento, que luego los tribunales se encargaron de desvirtuar, Rodríguez aseguró que todo se había hecho en presencia de un juez y un fiscal.
Rodríguez ha complementado sus actividades políticas con la defensa de Augusto Pinochet, en Londres y Santiago; del ex director de la CNI Humberto Gordon; de los procesados en el Caso Degollados; de Augusto Pinochet junior en el caso Pinocheques; y en la mismísima Operación Albania.
MANFREDO MAYOL
Manfredo Mayol es en la actualidad uno de los samuráis de Lavín, encargado del manejo comunicacional de su candidatura.
En tiempos de dictadura, Mayol fue vicepresidente de Radio Minería, director de Ercilla y ejecutivo de canal 13 y TVN. Para el golpe, Mayol era subeditor de prensa en canal 13 y el sacerdote Raúl Hasbún el director del medio. Para el plebiscito del 88, era asesor del subsecretario de gobierno, coronel Alfonso Rivas, y fue uno de los convocados para mejorar la franja del Sí. Fue uno de los creativos que puso a la ex esposa de Ricardo Lagos en la pantalla haciendo íntimas y duras críticas a su ex cónyuge. Lejos de repuntar, la franja del Sí perdió más adherentes.
Autor de varios tongos comunicacionales ideados para distraer la atención pública. Uno de ellos es el exagerado despliegue de prensa para el paso del cometa Halley, que finalmente casi nadie vio. Otro, más ambicioso, fue en las apariciones de la virgen en Villa Alemana entre junio de 1983 y mediados de 1988, cuando las protestas contra el régimen ardían.
RICARDO CLARO
Ricardo Claro se integró al gobierno militar como asesor del canciller, contraalmirante Ismael Huerta. Acompañó a Huerta a Washington en lo que sería la primera intervención del régimen ante la Asamblea de la ONU.
Luego en la sexta asamblea de OEA, en Santiago en 1976, Claro fue designado coordinador general del encuentro. Las violaciones de los derechos humanos fueron tema obligado y los esfuerzos de Pinochet y sus funcionarios dieron sus frutos: la resolución final hizo una tibia censura que El Mercurio transformó en apoyo total. El entonces presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, Jaime Castillo Velasco, y Andrés Zaldívar se las ingeniaron para hacer llegar a los delegados algunos documentos que denunciaban las muertes, desapariciones y torturas. Ricardo Claro los acusó de traidores y el régimen dispuso la expulsión de Castillo y la prohibición de ingreso de Zaldívar. Claro también estuvo presente en la reunión que Pinochet sostuvo con Henry Kissinger en aquella ocasión.
A Claro también se le ha vinculado en la detención y desaparición de un grupo de trabajadores de Elecmetal, empresa de su propiedad. Puso a disposición de las fuerzas de seguridad dos barcos de otra de sus empresas, la Compañía Sudamericana de Vapores, para ser usados como centros de detención y tortura. Uno de ellos, el Maipo, trasladó a 380 detenidos desde Valparaíso hasta Pisagua. Muchos de sus "pasajeros" perdieron la vida. El otro, el Lebu, cumplió el rol de cárcel flotante y más de dos mil personas pasaron por sus bodegas y camarotes.
SERGIO DIEZ
El ahora presidente de RN fue delegado ante la Tercera Comisión de la Asamblea General ONU en 1975. Allí le tocó dar explicaciones por más de un centenar de chilenos que figuraban como detenidos desaparecidos en listas elaboradas por organismos de derechos humanos.
En su impecable labor presentó documentos para desmentir las acusaciones. Entre ellos, falsos certificados de autopsia emitidos por el Instituto Médico Legal que indicaban la muerte en enfrentamiento de algunas de las víctimas. En otros casos mostró certificados del Registro Civil que afirmaban que algunos "no tenían existencia legal en Chile".
De los siete senadores que hoy tiene RN, sólo Alberto Espina no participó en el régimen militar. Carlos Cantero fue alcalde designado; Mario Ríos Santander fue subsecretario general de Gobierno, director del área de salud de la Corporación Nacional de Desarrollo Social, asesor de los ministros de Salud y Hacienda, presidente de Chile Films y alcalde designado; Antonio Horvath fue director de Vialidad en Aysén y luego seremi de Obras Públicas; Baldo Prokurica fue intendente subrogante y gobernador; José García Ruminot fue seremi de Gobierno, jefe del Departamento Social de la Intendencia y alcalde designado; y Sergio Romero fue subsecretario de Agricultura.
Más de la mitad de sus diputados también tuvo cargos en el gobierno militar. Entre ellos, Alberto Cardemil, quien fue asesor del Ministerio de Agricultura, vicepresidente ejecutivo de Indap, representante del gobierno militar ante misiones especiales, subsecretario de Agricultura subrogante y subsecretario del Interior.
Todos estos personajes que se llenaron los bolsillos a costa de chilenos y su sufrimiento continuan y continuaran gozando de la vida sin que exista chileno que los cuestione , incluido en ellos este cura Hasbun un tipo repugnante y retrogrado con ningun escrupulo moral sigue hoy dia predicando , pero eso si, para los ricos en el barrio alto,esta gente nunca a sido cuestionada como instigadores y complices del asesinato mayormente impune de miles de personas , justicia en Chile ? realmente dificil.
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