viernes, 2 de diciembre de 2005

Y paso de nuevo

Lamentable lo del ministro de salud. Estamos viviendo una etapa de constante agresión mutua. Ese señor tiene problemas y como su cargo es de ministro, secretario del presidente, no está a la altura de lo que nosotros, humildes ciudadanos, esperamos. Eso por un lado.
Por otro lado, la señora que le hinchó las pelotas refleja claramente lo que apunté en un post anterior. La mas absoluta ignorancia de lo que significa vivir en democracia. Esa señora da cuenta del sentir de una serie de personajes que quedaron totalmente confundidos y maltrechos con la dictadura militar. Ella no vacila en insultar a las autoridades porque tiene una válvula en su cerebro que le dice que así funciona la cosa. De haber podido escupirlo en la cara lo habría hecho.
El sentido común nos dice que ella no es confiable como ciudadana, porque de la misma forma va a reaccionar con la directiva de un centro de padre, de junta de vecino, en un sindicato, o cualquier organización donde se elige una directiva. Es peligrosa. No entiende que si elegimos a un presidente, aunque sea del club de tobi, éste se transforma en autoridad y le debemos respeto. Si no sirve elegimos a otro. Ahora estamos en eso. Pero mientras tanto cumplimos la norma democrática. La autoridad tiene el derecho, que nosotros mismo le otorgamos, de llamar a la fuerza pública y desalojarla o meterla presa si es violenta. Eso es democracia.
Lo triste de todo esto que la gente que no entiende nada, la mayoría títeres de pinochet y la dictadura, cree que insultar a la autoridad es democracia. Si la despiden lo mas probable que diga "¿Porqué, acaso no estamos en democracia?".
Ella no actuaría así en una empresa privada. Tranquilita integraría un sindicato, nombrarían a un presidente, ellos pediría audiencia a los dueños, y cuando se la den, podrían plantear recién sus puntos. ¿Cuanto dura una persona en su trabajo si increpa así a los dueños?
Así como el odio se pasa con el nacimiento de una nueva generación, se tendrá que esperar otra generación para entender lo que es vivir democráticamente.

1 comentario:

  1. Me he reído mucho con sus relatos; están muy buenos.
    Respecto al ministro, me gusta cuando a las personas les dan pataletas, en especial a los más serios, eso nos dice que son seres humanos y no dioses como a veces quieren que creamos. Infalibles no son, por cierto. Tomarlo con humor, ¿qué otra cosa nos queda?

    ResponderEliminar