domingo, 3 de agosto de 2014

Corte de luz

Estaba de lo mejor escribiendo y de pronto, en una movida extraña, con mi pies izquierdo le pegué a la zapatilla, con todos los enchufes en vivo,
y seguramente había un par mal enchufados, lo concreto que saltó una llamarada descomunal convencido que ya estábamos en fiestas patrias. La casa quedó a oscuras, obvio, así que desenchufé todo y fui a pelear con el medidor, porque ese es otro baile.
EL medidor tiene los tapones, así se decía en mis tiempos, y me gusta esa palabra, porque se produce un tapón y la corriente no circula, tal cual, de poca capacidad. Es decir alguien prende el microonda y si están muchos artefactos encendidos, salta el tapón. Se corta la luz.
A veces basta que se encienda algo, igual salta el tapón, porque se sabe que al encender un aparato en cuando mas consume corriente, por eso que los artefactos, principalmente las ampolletas, se queman cuando se encienden.
Y el tapón queda caliente, así que desconecto unos cuantos aparatos, y voy a dar la luz al medidor que está en la intemperie. Afuera. A todo frío. Y muevo el interruptor y vuelve a saltar. Y es porque fue tan fuerte el pencazo y tan débil el tapón, que vuelve a saltar.
Y así hasta que se enciende el hogar.
Y me dio lata conectar el computador, porque antes hay que ordenar la zapatilla, asegurar que los enchufes están bien enchufados, apagar los computadores, y encenderlos de a uno.
Porque recordemos que los tapones todavía están calientes y si se prenden todos los artefactos a la vez, vuelven a saltar.
Así que fui a servirme un té y me preparé para acostarme.
Mientras camino a la cocina, me sirvo té, entró al baño, me voy sacando la ropa, hablo solo.
Calladito, muy entre diente, pero hablo solo, gesticulo, y me detengo, me aclaro cuando algo no me entiendo y sigo caminando. Digo todo lo que tenia pensado escribir.
Porque el pensamiento es mas veloz que está precaria rapidez del computador.
Y después que me acuesto, mientras la mente se va durmiendo, el pensamiento sigue y sigue. A veces sueño que todavía camino por la casa, que me lavo los dientes, que estoy frente al computador, pero ya estoy durmiendo.
Similar a cuando en la mañana sueño que me levanto, voy al baño, me ducho, tomo café, y no....sigo durmiendo., A veces eso me atrasa.
Ya, encendí el computador y escribí estas líneas después que leí el diario mientras tomaba mate. Esa rutina la hago sábado y domingo.
Me llaman a almorzar.

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