A la inversa de lo que habitualmente se cree, no es el varón el que toma la iniciativa en el proceso de la seducción.
Los estudios en discotecas así lo indica. Siempre las mujeres dan el primer paso. La señal es directa y el mensaje no es verbal. Un leve balanceo del cuerpo, una sonrisa, una
mirada. Por eso ellas siempre deciden con quien quedarse. Su lema es “la mujer cuando quiere y el hombre cuando puede”. Ellas deciden en las fiestas si bailan con quien las saca a bailar. Disfrutan a veces cuando le dicen no y el tipo se va cabizbajo a su lugar. Ellas tienen el poder. Lo escuché varias veces. El poder de decir no. Siempre dicen No. Los estudios en discotecas así lo indica. Siempre las mujeres dan el primer paso. La señal es directa y el mensaje no es verbal. Un leve balanceo del cuerpo, una sonrisa, una
El hombre siempre fue respetuoso con su pareja y acepta el No esperando que reconsidere la medida. Mientras tanto es fiel. Nada con la compañera de curso, ni las vecinas, ni con las primas, ni con las compañeras de trabajo, ni menos con la cocinera ni la nana. Es decir, “ni en la oficina ni en la cocina”. En apariencia es un hombre fiel.
Pero
Pero no estaba muerto. El perímetro para atacar eran dos cuadras, o mas allá de la plaza, o en la otra villa, según sea el caso. Ahí tenía las amigas con ventajas correspondientes. Las primas de segundo grado, las tías lejanas, la peluquera, las empleadas de los amigos, las amigas de las amigas. O con las compañeras de trabajo, pero ojo, de la empresa de al lado, no en la de uno.
Fuera de ese perímetro no existía el dicho de “el hombre cuando puede”. Era puro tirar.
Pero con las pololas había que ser de una sola línea. Nunca sabrán de estas correrías. Si lo saben, se enojarán. No por celos, sino por que le contaron el cuento.
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