sábado, 5 de noviembre de 2005

Te tengo Identificado

Libertad, tesoro tan manoseado. Pero ¿Qué es realmente la libertad? ¿Es un tema filosófico, relativo a los tiempos, a los esquemas, a nuestro nivel intelectual, a nuestra condición de género o si tenemos nuestros cincos sentidos a plenitud?
Algunos se creen libres y por cada acto que realizan
son presos de su propia conciencia. ¿Cómo entonces? La libertad es un tema económico, de conciencia, de índole humanista, religiosa. ¿Cuál es la que vale? O el poder elegir también es libertad.
Vivimos tiempos oscuros, donde lo menos que tenemos es libertad. Instruyéndome de cómo era la cuestión antes, puedo evaluar que era muy distinto. Existía un bien común practicado por todos los habitantes de este país y consistía en poder sentirse libre de pensar y ser partícipe de las ideologías que se le venga en gana. Practicarla, desistir, reintegrarse, gritar a los cuatro vientos su pensamiento y lo mejor, sentarse a escuchar la ideas del otro. Caminar por las calles de ese entonces, con libros, revistas o periódicos bajo el brazo, de cualquier índole, participar en cualquier reunión, fiesta, peña, convivencia y disentir, opinar, sin sentir que eso le va a traer consecuencia. Nadie se empequeñecía, eran libres. Desgraciadamente no se valoró y esa libertad trajo mucho deterioro en la convivencia al extremo que ocurrió un golpe de estado, matando lo que hasta ese momento era lo mejor que teníamos. La libertad. A partir de ese momento cambio su interpretación. Ya no se puede circular con cualquier libro o revista bajo el brazo, no se puede disentir, menos gritar las ideas. Se incorporó en nuestra piel la famosa frase “Te tengo identificado”. Se identificó a los revoltoso y a los no tanto. Cualquier Juez, Ministro, jefe, ciudadano, está identificado. Incluso ya no nos importa estar en todas partes y ser identificado, mas nos importa “estar bien” identificado, calificar. Hoy los jóvenes no participan en política porque no quieren quedar identificados, es mal visto. En las manifestaciones son filmados y quedan fichados de por vida esperando que si caen en algo mayor, como dirigente, o postulando en algún empleo, aparece la ficha, los videos y sonaste. Han caído varios por ese sistema. “Te tengo identificado” ocurre en todas partes, en los liceos, en las fábricas, en las oficinas, en los barrios. Por esa razón dejamos de leer, de discutir, de tolerarnos con miedo a “quedar identificados”, nunca se sabe donde se oculta el guardián ya institucionalizado. Usa la ropa que quieras, ponte los aros que quieras, no participes en política, no leas libros, no consumas o elige vivir del consumo, estudia lo que quieras, trabaja, gana plata, o no hagas nada, tíratelas, pero ojo, estas identificado. Eres libre, pero en el patio trasero. Cómo un perro con una cuerda larga. Si hasta se alcanza a correr, nos dicen. Hay algo que no podemos hacer. Cambiar el sistema. Ya no eres libres de vivir en el país que todos quisiéramos. Si lo deseas y procuras, sonaste “Estas Identificados” Por eso la gran mayoría no hace nada para no estar “Identificado” y elegimos los mismos dirigentes, comulgamos las misma ideologías, andamos todos iguales, y el sistema nos va comiendo.
No me queda mas que dar este consejo: “Procura al menos de estar en el lado de los que identifican”
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1 comentario:

  1. No me queda claro si "antes" la cosa era mejor... a la familia de mi vieja en la época de la Unidad popular se la "identifico" claramente como momios por el simple hecho de no participar en reuniones politicas ni partido alguno... el cuento es que por no estar metida en la trifulca se les "identifico". Notese que soy de una de las zonas más rojas de este pais...

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