Voy a intentarlo. Como una forma de mejorar mi estado físico he decidido hacer ejercicios diariamente. No salir a trotar todas las mañanas, sino que el esfuerzo va orientado a mejorar mi mente ya seriamente dañada con tanta turbulencia.
Aprovecho una de las trancas infantiles que mantengo aun sin reconciliar. Recuerdo que mi padre, vaya a saber quien se lo enseñó, como método de castigo me impuso escribir una plana diaria. Nunca pregunté los motivos. Copia le llamaba en esos tiempos. Obligarme a escribir una copia diaria me confunde. ¿Se lo habrá dicho un profesor para mejorar mi letra, o algún ente autoritario como fórmula para disciplinarme? Resultado, ni lo uno ni lo otro. Tengo pésima letra y carezco de auto control para someterme a tareas de largo aliento. Sin embargo, lo único que se logró fue que en esos tiempos, estoy hablando de toda la época escolar, de sétimo a segundo medio, me sintiera absolutamente angustiado, quizás estresado al sentir esa extraña obligación, que superaba con creces mi deber de estudiar. No existía ninguna preocupación por mis notas, menos sabían donde andaba, un absoluto relajo en mí como persona, que sentía, mis amigos, mis temores, mis sueños, nada, pero sin embargo, todas las noches tenía que mostrar la copia. O si no el castigo era severo, por lo tanto temido y evitado a como de lugar. Lo terrible era cuando pasaban días en que no las revisaba, ya sea por que llegaba tarde, yo estaba acostado o a veces salía de viaje, estas se acumulaban y al ser varias planas las que había que mostrar la espera era un verdadero calvario. Los fines de semana, por ende, fueron una pesadilla. Desde temprano comenzaba a sacarme en cara las copias atrasadas, no salía a mis andanzas, a los juegos callejeros, ni estudiar los ramos atrasados, porque siempre estaba el fantasma de las copias atrasadas. Con el tiempo conocí a una amiga que también había pasado por lo mismo. Pero ella agradecía a su padre tamaña decisión, por lo acertada y eficaz. Los resultados estaban a la vista. No solo escribió una plana diaria, sino que no copiaba, ahí quizás la diferencia, todo era original y es mas, se controló en no repetir un mismo tema. Lo impactante era su caligrafía al usar todo tipo de letras. Imprenta, gótica, romana, manuscrita, un arte. Digno de admiración. A esta altura yo no pretendo mejorar mi caligrafía, con el teclado, absurdo, pero si someterme a la rigurosidad de escribir una plana diaria. Sin repetir y sagradamente original.
Aprovecho una de las trancas infantiles que mantengo aun sin reconciliar. Recuerdo que mi padre, vaya a saber quien se lo enseñó, como método de castigo me impuso escribir una plana diaria. Nunca pregunté los motivos. Copia le llamaba en esos tiempos. Obligarme a escribir una copia diaria me confunde. ¿Se lo habrá dicho un profesor para mejorar mi letra, o algún ente autoritario como fórmula para disciplinarme? Resultado, ni lo uno ni lo otro. Tengo pésima letra y carezco de auto control para someterme a tareas de largo aliento. Sin embargo, lo único que se logró fue que en esos tiempos, estoy hablando de toda la época escolar, de sétimo a segundo medio, me sintiera absolutamente angustiado, quizás estresado al sentir esa extraña obligación, que superaba con creces mi deber de estudiar. No existía ninguna preocupación por mis notas, menos sabían donde andaba, un absoluto relajo en mí como persona, que sentía, mis amigos, mis temores, mis sueños, nada, pero sin embargo, todas las noches tenía que mostrar la copia. O si no el castigo era severo, por lo tanto temido y evitado a como de lugar. Lo terrible era cuando pasaban días en que no las revisaba, ya sea por que llegaba tarde, yo estaba acostado o a veces salía de viaje, estas se acumulaban y al ser varias planas las que había que mostrar la espera era un verdadero calvario. Los fines de semana, por ende, fueron una pesadilla. Desde temprano comenzaba a sacarme en cara las copias atrasadas, no salía a mis andanzas, a los juegos callejeros, ni estudiar los ramos atrasados, porque siempre estaba el fantasma de las copias atrasadas. Con el tiempo conocí a una amiga que también había pasado por lo mismo. Pero ella agradecía a su padre tamaña decisión, por lo acertada y eficaz. Los resultados estaban a la vista. No solo escribió una plana diaria, sino que no copiaba, ahí quizás la diferencia, todo era original y es mas, se controló en no repetir un mismo tema. Lo impactante era su caligrafía al usar todo tipo de letras. Imprenta, gótica, romana, manuscrita, un arte. Digno de admiración. A esta altura yo no pretendo mejorar mi caligrafía, con el teclado, absurdo, pero si someterme a la rigurosidad de escribir una plana diaria. Sin repetir y sagradamente original.
Hola a todos!
ResponderEliminarSólo escribo para presentarles el blog que he escrito, si eres alguien que tiene dudas sobre cómo mejorar tu caligrafía creo que este blog te será de mucha utilidad para mejorar tu escritura. Porfavor leelo y deja tus preguntas o comentarios.
http://hazcaligrafia-docalligraphy-edel.blogspot.com/
me gustaria saber como acceder ya que me pide invitacion me podrias dar una??, mi mail es licenciado.bello@gmail.com
ResponderEliminar