sábado, 1 de abril de 2006

Balas o piedras con honda

Por sanidad mental siempre me doy un respiro para ver las noticias, sagradamente. Con el control en la mano me paseo por los canales buscando la noticia espeluznante, graciosa, peluda, diferente hasta quedar medianamente satisfecho.
Tengo recuerdos que veía noticias desde chico, seguramente hábito de mis padres. Mis hijos no están ni ahí con las noticias, tengo que llamar su atención cuando se trata de algo realmente importante y por lo general farandulero. Yo en cambio tengo el hábito de haber escuchado la radio cooperativa las mañanas de la década de los ochenta y haber leído sagradamente el mercurio y la segunda todos los días, En todas las oficinas en que me he movido el diario estuvo y está presente. Hay que aprender a leer el mercurio. Un diario sectario que publica todo, pero lo que a ellos le interesa en grandes tablones y lo despectivo en un cuadrito perdido entre avisos comerciales. Lo permitido claro está. A propósito lo digo porque muchos personajes públicos de derecha, y todos mis conocidos y familiares, se lavan las manos diciendo que no sabían nada con respecto al problema de los derechos humanos. Sin embargo, leyendo el mercurio, siempre en chiquitito, aparecía el recurso de amparo fallido, la declaración pública de un personero de oposición de ese entonces alegando atropellos, la declaración del cardenal, el caso de punta arenas, las dudas de algunos militares por el proceso, el proceder de los militares en la represión, la cantidad de muerto en cada protesta, etc. Yo nunca tuve duda de la existencia de Villa Grimaldi, los quemados, los degollados, la matanza del Opus Cristi, la noche de los cuchillos largos, los autos sin patente disparando con toque de queda, los atropellos en auto a personas conflictivas, la esmeralda, tacna, academia de aviación, DINA, CNI, caravana de la muerte, suicidio de Gervasio, gravedad de Frei Montalva, la farsa del rapto a Carreño, la farsa de los miritas matándose entre ellos, los perros adiestrados, la parrilla, la raja de guata y al mar, la ley de fuga, los buses robados con militares la noche del plebiscito, etc, etc, etc, pero lo concreto es que eran noticias, no rumores, porque salía en los diarios “decentes”. Lo dijo Fernando Paulsen, todo lo que actualmente se está conociendo, de alguna u otra forma ya se conocía, ya se había publicado. Era cosa de leer y seguir investigando, por cierto. Sinónimo de decir no sabía es decir nunca leí las noticias.
Por la celebración del día del combatiente en la Villa Francia, en las noticias de media noche y del canal trece, en una de las tomas mostraron a los protestantes tirando bombas incendiarias a una bomba de bencina y a los pacos defendiendo disparando con rifles, con balas de goma me imagino, aunque debieran ser de verdad, haciendo puntería a la multitud.
Al otro día veo en los diarios que los pobres pacos se defendían con HONDA.
En la noche nuevamente veo la noticias del trece, veo el mismo video, la misma bomba de bencina, y cuando venía la toma de los pacos disparando rifles, lo editaron. No apareció.
Hay que saber ver noticias entonces.

1 comentario:

  1. Me gusta ver los noticieros y tienes toda la razón con respecto al "Mercurio". Tus otras noticias no las viví, soy más joven jiji.
    Los jóvenes, en general, no ven noticias. Lo sé porque en clases, de pronto algún profesor quiere comentar algo y todos ponen cara "de qué está hablando?"... y ahí salgo yo con mi opinión. Lo peor de eso no es que los jóvenes no hubiesen visto la noticia, si no que, después de darse por enterados de lo ocurrido, empiezan a opinar por opinar o, mejor dicho, para impresionar al profesor, sin saber que lo están haciendo peor en su eterno afán por figurar.

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