En las películas americanas, y una de las razones es que en promedio apenas duran hora y media, la mayoría de los conflictos que a mi entender son los importantes, se resuelven con una pistola. Alto o disparo.
Es la frase que se utiliza. O quedate quieto, no sigas, basta, te vas de aquí, en fin. Y pasamos a otra escena. Nosotros, los espectadores, nos nace un deseo oculto de tener una de esas pistolita para finiquitar conflictos domésticos y a veces cotidianos. Ya sea espantar al novio de la hija, al vecino que deja el auto sobre el pasto, al prepotente que gritonea a la señora en el supermercado, al ladrón que intenta robar, cualquiera sea el caso, es simple, alto o disparo, y se acaba el lío. El apuntado, que ve las mismas películas, si decide pasar por alto la amenaza y se abalanza sobre el que apunta, va a recibir un balazo que la mayoría de las veces es fatal. En las películas al menos es así. Y si los dos tienen pistola, mas simple, gana el que dispara primero. Pero eso pasa en las películas. Fuera de ellas no es tan así. En este país no vamos con una pistola al cinto para solucionar así los problemas. Le damos a la policía la facultad de usar las armas al cinto y solo ellos, disparar y dejar fuera de combate a quien no actúa de acuerdo a la ley. Para ello tienen un aprendizaje de cuando sacar la pistola, cuando apuntar, y cuando disparar. Nos sentimos respaldados porque la policía, al pillar a un delincuente in fragante, lo amenaza con el típico alto o disparo. ¿Está bien? Si, está bien, porque en las películas si el delincuente osa en responder disparando, o acelerar y abalanzar el auto encima del que apunta, o tan simple como desobedecer el alto y arranca, los llenan de balazos. Incluso si ya detenido con los brazos en alto, y este los baja, también lo acribillan. La policía está entrenada para suponer que si los baja es porque intenta desenfundar un arma, y no es necesario probar que tenía un arma, basta con probar que bajo los brazos. Eso lo vengo viendo desde niño, cuando veía la serial "Area 12", que duraba veinte minutos con dos casos, por lo tanto había menos tiempo para el desenlace.
Pero en Chile no. "Alto o disparo", para el delincuente es un chiste. Si la policía dispara con consecuencias fatales tiene que demostrar con recursos propios, porque mientras dure la investigación se le desvincula de la policía, que disparó porque su vida corría peligro. Deberían filmar películas, de humor creo yo, donde la policía chilena llega al sitio del suceso, sacan las armas, gritan "alto o disparo", y los delincuentes se retiran trotando, ni siquiera corriendo porque van con los bolsos llenos de las especies robadas, con la seguridad que los policías, un poco gorditos y cuarentones, si los persiguen no los alcanzarán y con certeza que no les dispararán, porque si huyen ya dieron la espalda, claramente van desarmados, y para la justicia chilena, cómo los policías no corrían peligro de sus vidas no debiesen disparar. Hay del policía que dispare en esas circunstancia.
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