lunes, 25 de abril de 2005

Mi suegra


Mientras apunto con la llave en la chapa del auto que aun permanece en el ante jardín, de reojo miro hacia la puerta de la casa para ver si mi suegra aparece.

jueves, 24 de marzo de 2005

Día 22



Una de las jefas de proyectos, porque aquí todos somos jefe de proyectos, me tiene que entregar información importante. Es campeón mundial para no cumplir lo que promete. Cada vez una excusa diferente. Este mes se mostró despectiva y no encontró nada mejor que inventar que

sábado, 5 de marzo de 2005

La oficina


Nuevamente lo mismo, otro poco de lo mismo. Ya temprano ingreso a la triste y fría planta baja del edificio, atravesando la amplia recepción a un ritmo acelerado, tomando vuelo para subir ágilmente las escaleras de esta antigua y sólida construcción hasta

miércoles, 23 de febrero de 2005

Golpe y fondo

A continuación comenzaré a explorar un tema sin descuidar que mi principal objetivo es no concluir en temas que ya están absolutamente analizados; caer en lugares comunes propios de ideas partidistas y que inevitablemente y dependiendo del prisma que se mire se tendrá una opinión que apoyará o liquidará este ensayo.

jueves, 3 de febrero de 2005

Sobras

No recuerdo bien como se inició esta historia que voy a relatar. Los años que recién pasaron son más cortos que los años anteriores y eso me mezcla las fechas.

domingo, 19 de septiembre de 2004

Reencuentro

La historia es sobre un compañero de universidad de esos que uno define, sin demasiada reflexión, como “puta madre”. Nunca estudiaba. Nunca. La imagen que conservo es la de su llegada a las pruebas de los sábados —en esos inviernos helados— con el mismo abrigo gastado, barba crecida, pelo revuelto, ojeras de tres pisos y un cigarro siempre prendido. Venía directo del salón de pool, después de pasar la noche entera entre mesa y mesa, copa y copa.

jueves, 9 de septiembre de 2004

Príncipe

El hombre no sueña con ser príncipe, implicaría soñar casarse con una princesa. Imposible. Tiene que luchar y surgir. No culpa a nadie.

La mujer siempre sueña que la rescata un principe. (Nietche)

martes, 22 de junio de 2004

Sano o enfermo

Hace unos años, recuerdo, se me quedó el llavero en el bolso negro, de esos que se usa al hombro donde acostumbro transportar la agenda, un libro para leer en las infaltables esperas y los cachureos de uso diario. 

miércoles, 9 de junio de 2004

Antesala

Había comenzado cómo un juego. Movía sus piernas de un lado a otro cuando se sentaba en la sala de espera, frente a él. No sabía por qué lo hacía. Quizás porque veía en él a un hombre atractivo, apasionado y presentía que en su interior mantenía un secreto que despertaría su interés.

jueves, 29 de abril de 2004

El abono

Por fin compró el tan ansiado y esquivo abono. Ya era cerca de la dos y media y aunque ocupaba su hora de almuerzo para realizar actividades particulares se esforzaba por llegar a la hora para no crear conflictos internos en la oficina. 

jueves, 15 de abril de 2004

Práctica profesional



“Pagar el piso”, está en la constitución laboral y se aplica al recién ingresado. Pero no siempre se paga con dinero. 

sábado, 10 de enero de 2004

Recuerdo de Infancia

Recordar los pasajes de la infancia es un ejercicio extremadamente frágil. Es como leer libros de escritores densos. Explico. 

jueves, 20 de noviembre de 2003

Manuel y su padre

Manuel desde pequeño fue muy astuto. Tan astuto que tempranamente advirtió la inconveniencia de sobresalir en su colegio por sobre el resto de sus compañeros. Estuvo si, dentro de los cinco mejores alumnos del curso pero, a propósito y calculadamente, evitó llegar a ocupar el primer

jueves, 16 de octubre de 2003

La Felicidad y la memoria

Definir la felicidad es uno de esos deportes inútiles que la humanidad practica con entusiasmo. Cada cual opina desde su metro cuadrado emocional y, curiosamente, siempre tiene razón. No porque la felicidad sea clara, sino porque es imprecisa por naturaleza. 

I Fiesta de fin de año


El día fue una chacota. Nadie trabajó realmente: todo el mundo estaba pendiente de la fiesta y del paseo de fin de año. El ambiente ya venía torcido desde la mañana, como esos días en que el reloj avanza, pero nadie se mueve con él.

II Fiesta de fin de año

 A su lado vi a otro personaje. Delgado, de cara seria, completamente opuesto al jefe de personal. Este sí se veía cansado y maltratado. Triste. Aburrido. Un ser disminuido. Era el contador de la empresa, el tesorero. Subordinado directo y hombre de confianza del gerente de administración y finanzas.

II Día del paseo.


Desperté de golpe y primero que el despertador, demostrando lo lúdico del momento. Raudamente tire las tapas hacia atrás quedando tú cuerpo al descubierto, para mi sorpresa tú camisón lucía arremangado hasta la cintura y tú trasero pelado mirando hacia mi. Esa posición es la

I Necesito vacaciones


Vacaciones. Necesito vacaciones. Desde mi oficina me entretengo mirando el edificio del otro lado de la calle. Me recuerda la película La Ventana Indiscreta. Cada una de las oficinas es un mundo distinto.

II Inesperado


Abril y los días aun radiantes. Es increíble en esta época del año. Se oscurece temprano y sin embargo el sol aun calienta. Estamos en pleno otoño y nuestros sentidos no se entregan a lo que viene, a la melancolía de los días nublados, a esos días grises donde los vientos enfrían el

III Aló


El inconciente me dice que alguien me llama. Me asomo a la ventana y ahí estás. Los días siguen primaverales y veo que has agregado un elemento adicional a tú posición de descanso. Ahora lees sentada en el borde. No estuve en la oficina estos días. ¿Me habrá “hechado” de menos?

IV Las cinco


Van a ser las cinco, el plazo se cumple y pienso en cómo lo hago para salir antes de la hora sin que los demás crean que dejo tareas pendientes. Los demás lo hacen así que no hay ninguna razón para que no lo crean de mí. Ha, ya se, voy a dejar un proceso corriendo y coloco un papel sobre

V Me distraigo


Hace tiempo que no veía que una madre le da un beso en la boca a su hijo. Comenté casi en su oído. Es poco común. No, si no es su hijo, es su pololo. Respondió susurrando. Cómo va ser su pololo, si esa mujer tiene que haberlo mudado. Insistí. Si, parece, pero es su pololo. Pololo, mejor

VI La contraseña


Una de las niñas tomó la palabra y comenzó a describir lo bueno de estar todos juntos, celebrando, con tal mala suerte que se enredó con su lengua y tuvo que partir de nuevo. Primer chasco. No le quedó otra que hacer broma de ella misma. Siguió. La frase más rimbombante fue acotar

VII Me tocó


Angustiado porque no partían la torta, la mesa se empezó a achicar, llegaron mas comenzales a la mesa, y si la mesa se achica, se achica también el trozo de torta, de ahí mi angustia. Debe ser muy agradable trabajar en centros médicos, tanta mujer, tantas historias, tanto poto rico. Sólo éramos tres tipos sentado cada uno en un vértice sin ningún

martes, 26 de agosto de 2003

Fin de semana largo

Fin de semana largo.
Son exactamente la una y media de la noche o madrugada y escribo:
Los fines de semanas largos siempre me han sido tortuosos. Planifico demasiadas cosas y en realidad no hago ninguna.

viernes, 25 de julio de 2003

Aquí estoy

Al mediado de los años noventa se masifica el uso de los microcomputadores. El personal administrativo de la empresa, turnándose, eso si, porque en la mayoría de los casos había uno solo, podían usarlo.